Hoy es peor perder reservas a que suba el precio del dólar

Clarín / 18-06-2018
Por Marina Dal Poggetto

-¿El dólar a $ 28 está bien?
-La foto de la competitividad mejora y no poco. Es equivalente a un dólar 65% más alto que el de la convertibilidad, estás a casi 15% por encima del de la salida del cepo y volvés al dólar de 2007. Hay dos problemas: uno es la película, con la inflación escalando. Dos, todavía no estabilizaste el valor del dólar con la tasa de interés en 45%.


-¿El tipo de cambio debe flotar?
-Perder reservas es peor a que suba el dólar en el contexto que tenemos hoy. Por supuesto que la suba del dólar tiene sus costos. La devaluación es contractiva porque au- menta la presión sobre los precios, los salarios reales caen, y en paralelo golpea al crédito, el consumo y las importaciones. La cuestión sobre si el dólar tiene que flotar o no, es un debate para el arranque de un régimen y ahora no estamos en esa fase. Por supuesto que el tipo de cambio flotante es mejor que uno fijo. Es mejor porque amortigua los shocks exógenos. Pero eso no justifica que hayas entregado US$ 12.000 millones de reservas a $20, $23 y $26 desde que empezó la crisis cambiaria el 24 de abril.

-¿Cómo se contiene el traslado del alza del dólar al resto de los precios?
-Básicamente achicando márgenes de las compañías y manejando las paritarias en un contexto muy recesivo. Hoy las empresas buscan cuidar su capital de trabajo frenando importaciones, producción y manejando un delgado equilibrio entre sus precios, presionados por mayores costos en una economía con muchos contratos indexados al dólar, y su nivel de ventas. En 2002 la devaluación tuvo un bajo traslado porque no había indexación, se rompió el ajuste al dólar de las tarifas, se pusieron retenciones y además la economía estaba en una profunda depresión; la tasa de desempleo era de 25% y la capacidad ociosa en la industria 50%. Y fundamentalmente se reestableció el equilibrio fiscal, en ese momento la devaluación era fiscal, hoy no.

-¿Qué va a pasar con los salarios?
-Todo depende de dónde termine el dólar, su traslado a precios y fundamentalmente la capacidad del go- bierno para limitar los aumentos en una reapertura. Si se escapan las paritarias, el riesgo es o una aceleración brusca de la inflación si se monetiza o de una recesión más brusca si no se concreta esto último.

-¿En qué lugar estamos parados de esta crisis: en el final o queda aún turbulencias por delante?
-En mitad de la corrida es difícil poner un techo, pero va a haber un equilibrio dólar-tasa de interés al cual se vuelve a activar el carry trade en un contexto donde estas ingresando a un acuerdo bastante bondadoso con el FMI. El riesgo es que los mercados que hoy exigen el ajuste, empiecen a preocuparse por sus consecuencias políticas y las implicancias recesivas que tendrá. Todo esto sin tener en cuenta que cumplir el ajuste fiscal prometido, se complica enormemente con el salto en el tipo de cambio.